Según la información dada a conocer, el diseño político del próximo mandatario apunta a fortalecer el control territorial mediante perfiles con experiencia electoral, vínculos directos con el Congreso y, en zonas estratégicas, figuras provenientes del mundo de la seguridad y la justicia, especialmente en el norte del país y La Araucanía. En el caso de la Región de Coquimbo, el cargo de delegado presidencial recaerá en el actual diputado Víctor Pino, militante del partido Demócratas y exintegrante del Partido de la Gente (PDG), quien no logró ser reelecto en las últimas elecciones parlamentarias.
Su nominación se produce en medio de intensas negociaciones políticas desarrolladas durante los últimos días, donde pesó de manera decisiva la influencia del actual senador por la región, Matías Walker, también militante de Demócratas, quien habría sido clave en el entendimiento alcanzado con el equipo político del presidente electo.
De esta forma, la Región de Coquimbo se suma al grupo de territorios donde Kast optó por figuras con experiencia legislativa reciente, privilegiando el conocimiento del aparato estatal y la capacidad de articulación política regional.












